Tag Archive Plante un olivo

Avatar Pormaticesd

Haga patria, plante un Olivo

“Haga Patria, plante un olivo”, fue un eslogan que se lanzó y propagó en 1954, en ocasión de la Conferencia Nacional de Olivicultura que se celebró en La Rioja. En esos años, la actividad parecía haber alcanzado un nivel expansivo más que satisfactorio.

Apenas dos décadas antes, en 1932, se sancionó la Ley de Promoción de la Olivicultura 11.643. Esa norma planteaba a la producción de olivos como una línea productiva estratégica, abocando numerosos recursos del Estado nacional para la propagación y consolidación de las plantaciones de olivos. Las regiones que se priorizaron recorrían el frente cordillerano, desde Salta a Mendoza, avanzaban por Tucumán, Córdoba, San Luis, Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos y Buenos Aires, llegando por el Sur hasta Río Negro. Es decir, avanzaba mucho más allá de las zonas de plantación tradicional (La Rioja, San Juan y Mendoza). 

El Estado, estipulaba la Ley, adquiriría y distribuiría plantas en condiciones de iniciar su ciclo productivo en el corto plazo, además de brindar una serie de ventajas crediticias e impositivas a los plantadores de olivos. Como resultado de esos estímulos y subsidios, las plantaciones de olivos se expandieron por las áreas beneficiadas por la Ley, muchas de las cuales no eran agroecológicamente adecuadas para dicha producción (como las del Litoral, por ejemplo).

La producción de olivas y su posterior transformación en aceite creció rápidamente, abasteciendo al mercado interno (que había visto interrumpido su suministro externo desde mediados de la década de 1930 por causa de la guerra civil en España, principal origen de esas importaciones), y facilitando que el consumo aparente argentino de aceite de oliva alcanzase un volumen significativo para los estándares actuales: se consumían cuatro litros/habitante/año.

Asociada a la expansión de las plantaciones ocurrió la instalación de numerosas almazaras para procesar las aceitunas que se producían. Hacia mediados de la década de 1950 el escenario olivícola nacional parecía prometedor y con un horizonte expansivo muy amplio. Sin embargo, diez años después comenzó un proceso de decadencia que duraría casi treinta años.


En contrapartida, la producción industrial de aceite de oliva -que es ejecutada por cerca de 115 empresas que procesan el 75% de la producción total- está altamente tecnificada, con estándares de calidad elevados, reducida demanda de mano de obra dado el proceso que se sigue, y con una fuerte tendencia a la integración vertical entre la producción primaria y la industrialización al interior de una misma firma.